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02
Sep

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¿QUIEN SOY YO?

Esta pregunta nos la hacemos todos tarde o temprano, pero lo más curioso es que también se la van haciendo los niños, algunos, cada vez a edades más tempranas y tenemos que estar preparados para contestarlas.

Os cuento como se tejió el proceso de explicárselo a mi hija:

Cuando cumplió 3 años (como ya explique en un post anterior) me vino un día diciéndome que tenía una vocecita en su cabeza que le hablaba todo el tiempo.

Le explique que esa vocecita que estaba en su cabeza eran sus pensamientos, y después de contarle, jugando, como podía acallar esa vocecita, me preguntó si esa vocecita era ella o era de otra persona. Yo le dije que esa vocecita eran sus pensamientos y formaban para de ella, que era ella la que los creaba. Pero que ella era muchas más cosas que solo sus  pensamientos.

Y ahí lo dejamos, no me pregunto más, y yo no quise adentrarme más en esas tierras, que en un principio, me parecían un poco farragosas.

Un día, al cabo de algunos años, me vino preguntándome sin más, que si ella no era solo sus pensamientos… ¿qué otras cosas más era?

Yo le explique que ella también era sus emociones, todo lo que ella sentía, sus alegrías, sus tristezas, sus enfados, sus miedos, etc., todo esto formaban parte de ella, así como todo lo que aprendía y lo que sabía.

Ella me escuchaba con mucha atención.

Le seguí explicando que también forma parte de ella su cuerpo, tanto lo que veía, como su cabeza, sus brazos, sus piernas, sus manos, etc., como lo que no veía,  su corazón, sus pulmones, etc.

Le explique que era todo eso y más, ya que también era la energía que ponía en marcha todo eso.

Ahí, lo deje con mi hija, pues para la edad que tenía me pareció suficiente, luego hicimos un dibujo, ella hizo uno de si misma, y yo hice el mío propio.

Para niños más mayores, se les puede explicar un nivel más de conciencia, explicándole que realmente él es todo eso, sus pensamientos, sus emociones, sus aprendizajes, su cuerpo y la energía, y que él como SER, es el que observa todo ese paisaje.

Se lo podemos explicar con una metáfora:

Un bosque está compuesto por árboles, ríos, montañas, pájaros, etc, y que la energía que hace que ese bosque exista es el sol.

Él se puede identificar con el bosque que es él, y que está compuesto por esos árboles, ríos, montañas, o se puede identificar con su SER superior, que es la persona que está observando ese bosque.

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