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05
Ago

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10 CONSEJOS PARA PEDIR LAS COSAS SIN GRITAR

Cuantas veces nos quejamos de que:

  • “Mi hijo no me hace caso”.
  • “No hace lo que yo le digo”.
  • “Parece que hablo a la pared”.
  • Y un largo etc.

En la sociedad en la que vivimos tenemos la firme convicción de que nuestros hijos nos tienen que hacer caso. A cuantos padres escucho decir:

-“Me tiene que hacer caso porque soy su padre y punto”.

Pero no nos planteamos que nuestros hijos son pequeñas personas que se merecen que se les traten con el mismo respeto que a cualquier otra persona.

Muchas veces cuando somos padres se nos olvida esto y por el afán de llevar la razón (a veces teniéndola y a veces sin tenerla), exigimos a nuestros hijos que hagan lo que nosotros le pedimos, y si no es así, recurrimos a los gritos, a las amenazas y a los castigos.

Claro que en cierta medida nuestros hijos nos han de hacer caso, ya que les estamos educando y enseñando las normas del juego de la vida, pero es importante explicarle cada vez que le pedimos algo para qué se lo pedimos, es ahí donde radica la verdadera enseñanza.

¿Nos hemos preguntado alguna vez cómo pedimos las cosas, qué es lo que pedimos, y cuáles son nuestras verdaderas necesidades y las suyas?

Esto es de lo que hablamos en Coaching Educativo cuando hablamos del padre-coach o del profesor-coach.

Vamos paso a paso:

Cómo pedimos las cosas:

En el Coaching Educativo antes de nada es importante que nos planteemos estas preguntas:

  • ¿Te has parado a pensar cómo pides las cosas a tu hijo?
  • ¿Desde dónde se lo pides?
  • ¿Con qué intención?
  • ¿Pedimos desde la exigencia, desde la manipulación?
  • ¿Cuál es tu tono de voz cuando le pides algo?
  • ¿Y tu posición, estas a la misma altura que él?
  • ¿Cuál es tu lenguaje no verbal?

Cuando pedimos algo a nuestros hijos podemos plantear hacerlo de la misma forma en la que le pides algo a un amigo. Aunque sea tu hijo es importante antes de pedirle algo preguntarte cómo le pedirías eso a un amigo y abordarlo de esa forma.

Para pedir las cosas es importante:

1. Pedirlas por favor.

2. Con el tono de voz adecuado, sin gritos: Pero tampoco tan suave que parezca que le estés pidiendo que te perdone la vida.

3. Ponerse a su altura: Pedírselo desde la misma posición.

4. Acompañar el lenguaje no verbal: No vale pedirle las cosas por favor y señalar con el dedo y el ceño fruncido lo que tiene que hacer.

5. Estar seguro de que el niño te está escuchando o te ha escuchado.

6. Explicarle el “para qué” le pedimos eso que le pedimos (bases del coaching educativo).

Qué es lo que le pedimos:

No solo es importante saber Cómo pedimos las cosas, en Coaching Educativo también es importante saber Qué es lo que pedimos:

7. Céntrate en lo que es importante que el niño haga o no haga. Piensa en aquello que es importantísimo para ti que tu hijo ha de hacer y céntrate en ello, descarta lo demás.

8. Poco a poco ve incorporando aquello que has descartado.

9. No pidas más de una cosa a la vez. Sino tu hijo no sabrá a que tendrá que atenerse.

Cuáles son nuestras verdaderas necesidades y la de nuestros hijos:

Muchas veces nos pasa que pedimos las cosas por pedir, sin que haya una verdadera necesidad, o ni tan siquiera sea importante para nosotros.

Tanto en las premisas de la Disciplina positiva como en el Coaching Educativo es necesario saber cuales son nuestras necesidades y la de nuestros hijos.

Tampoco valoramos las necesidades de nuestros hijos. Muchas veces, pedimos a nuestros hijos cosas que para ellos por su fisiología, edad, necesidades, etc., le son difíciles de hacer, entonces, en vez de generar un conflicto.

10. Podemos ser flexibles y buscar una solución entre todos.

Cuantas veces pedimos a nuestros hijos que durante la comida no se levanten de la mesa. Pero no valoramos que quizás nuestros hijos no puedan estar tanto tiempo sentados y necesiten levantarse. A veces las comidas con adultos se hacen largas y aburridas para los niños, que ya están demasiado tiempo sentados en el colegio y necesitan moverse. Entonces lo que podemos hacer es ser flexible y adaptarnos; puedes pedirle que sea él el que se levante de la mesa a coger algo que se necesite, o que te acompañe cuando te levantes, o simplemente cuando haya terminado dejarle levantarse, aunque la mejor solución seguro que te la pueda dar él si le preguntamos.

Si queréis saber como trabajar con estas premisas y llegar a ser un padre-coach o un profesor-coach, aquí tienes toda la información de nuestro Experto en Coaching Educativo e Inteligenica Emocional, uno de los programas mas completos en dicha materia y además certificado por AECOPE.

Autor
Isabel Bueno

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