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29
Sep

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Cómo tener una relación sana con tu hijo: Aceptación y respeto.

Hoy queremos hablar de la aceptación y el respeto de lo que SON nuestros hijos, de la libertad de elección, de la importancia de NO etiquetar…

Cuando un padre le dice esto a su hijo;

– “Siempre os querré y os aceptaré sin importar lo que escojáis”

– “Escoged vuestra expresión, vuestros intereses, vuestra sexualidad…”

Nos ayuda a reflexionar sobre la “aceptación” de nuestros hijos tal como son, sobre el respeto a lo que son, a lo que le gusta, a sus intereses.

Muchas veces intentamos imponer nuestros criterios, nuestros gustos, nuestras ideas, nuestras creencias, sin ser conscientes de que lo hacemos, simplemente nos dejamos llevar por nuestro automatismo y no nos damos cuenta que condicionamos la libertad de elección de nuestros hijos.

Darles la libertad de elección les ayudará:

– A tener una mayor adaptabilidad a los cambios.

– A tener una mayor resistencia a la frustración.

– A mejorar su capacidad de resiliencia.

– A ser más creativo.

– A plantearse las cosas.

– A no aceptar las cosas porque les digan que son así “y punto”.

Hablamos de unos padres que enseña a sus hijos a pensar por sí mismo, a encontrar sus propias respuestas, a ser flexibles, tener una mente abierta, a recibir preguntas y contestarlas, a plantear dudas a sus hijos, etc.

Para ello debemos evitar en todo momento:

 “Etiquetar” a nuestros hijos.

Evitar los “Eres” para que emerja el SER.

Las etiquetas no son más que una “condena”, una condena a un “modo de ser”, a una “forma de ser”. Cuando decimos “eres desordenado” estamos condenando a esa persona a una forma de ser, generalizándolo.

Las etiquetas además suelen perdurar en el tiempo. Si a un niño se le pone la etiqueta de “desordenado”, ese niño llevara esa etiqueta para siempre, y esto sucede por varias razones.

Razones para no etiquetar:

  1. Las etiquetas son fáciles de poner pero difícil de quitar.
  2. Son afirmaciones condenatorias: Por lo tanto si decimos que la palabra crea, las etiquetas aún más. Si le dices a tu hijo que es desordenado, tu hijo así lo va a creer.
  3. Son afirmaciones auto cumplidas: Si tu hijo cree que es desordenado, naturalmente será desordenado, y tendrá comportamientos desordenados.
  4. Perduran en el tiempo: Tu hijo ya es desordenado y seguirá siéndolo porque así lo cree él, lo crees tú, y todos los que te escuchen.

Es fundamental evitar etiquetar  a nuestros hijos, aceptándolos tal cual son. Esto no quiere decir que hagan lo que quieran, o que no atienda a las “normas” de la casa, o que no haya una educación en valores. No quiere decir nada de eso.

Hablamos de la aceptación de nuestro hijo, de lo que Es, de sus gustos y preferencias, de su expresión, de su sexualidad, etc. Hablamos de respetar lo que son nuestros hijos y para ellos es fundamental tanto no etiquetar a nuestros hijos, como ser padres conscientes.

Está claro, que el mayor ejemplo para un hijo son los padres. Como ya hemos dicho muchas veces, antes tiene que haber un trabajo de los padres: de conocerse a sí mismo, de saber cuáles son sus propias sombras, de cómo se comunica, de cómo interpreta, de qué emoción le produce aquello que le sucede o que le cuentan sus hijos y como la gestiona. Si tu hijo ve eso, el aprenderá también de tu ejemplo y será mucho más fácil que tu hijo emerja con toda su luz de lo que en realidad ES.

Cómo ejemplo queremos mostrar este vídeo donde se muestra cómo reacciona este padre cuando su hijo escogió una muñeca:

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