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13
Feb

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CRIAR UN NIÑO SIN LIMITES ES UNA BOMBA DE RELOJERIA

Criar a un niño sin limites es  igual a criar a un dictador o a un manipulador frustrado.

Esto es una bomba de relojería para la familia, para la sociedad y para el niño en si mismo en su adolescencia y para el adulto que será.

¿Por qué es tan peligroso no poner límites a los niños?

  • Las personas a los que no se le ha puesto límites de niños normalmente:
  • Tienen una baja tolerancia a la frustración.
  • Tienen una baja autoestima.
  • Le cuesta gestionar sus emociones.
  • No saben aceptar las obligaciones y respetar las normas.
  • Suelen manipular situaciones y personas para conseguir su fin.
  • Les cuenta ser constante y pacientes.
  • Son existentes para pedir las cosas, pues creen que le pertenece por derecho.
  • Suelen tener problemas conductuales, cuando se enfadan pueden dar portazos, destruir objetos e incluso llagar a agredir al otro.

Es por esto que es tan importante poner límites a los niños, sobre todo para Educar niños y futuros adultos felices como hacemos en nuestro Experto en Coaching Educativo e Inteligencia Emocional.

Pero muchas veces lo que les pasa a los padres es que no saben que es un límite o hasta dónde pueden llegar, o piensa que un límite es decir algo a gritos o desde la represión o castigo, y no tiene nada que ver. Ya que los limites se pueden poner desde el respeto, el amor hacia al niño, sin necesidad de levantar la voz, enfadarse, etc. es un tema de educación emocional.

Veamos a ver ¿Qué es un límite?

Para empezar vamos a cuestionar si la palabra límite es la más indicada para referirnos a la necesidad de que los niños conozcan las “reglas del juego”.

Cuando hablamos de límites, hablamos de restricciones. El límite es un fin un término. A nadie nos gusta que nos limiten, un gobierno no limita a su pueblo, si no que establece unas normas que se han de cumplir para la convivencia, al igual que en una relación de pareja.

Curiosamente la palabra limite solo se usa en el entorno educativo, que es cuando debemos potenciar la flexibilidad, el aprendizaje, la creatividad, etc., y no el restringir y poner términos. Si como adultos no nos gusta que nos limiten a los niños seguro que tampoco les gusta.

Cuando hablamos de poner límites a los niños realmente de los que estamos hablando es de enseñarles unas normas de conveniencia en función de nuestros valores.

Muchos autores cuando hablan de límites:

Diferencia entre límites y normas de convivencia, explicando que:

Los límites: son los que preservan la seguridad del niño y no hay opción a ser cuestionada:

Por ejemplo:

  • Cruzar la calle con algún adulto.
  • Ponerse el cinturón de seguridad.

Normas de convivencia: son aquellas consensuadas por la familia, el colegio, o bien solo por los educadores o por los educadores y niños.

Por ejemplo:

  • No ver la televisión mientras cenan.
  • Dormirse a una hora determinada.
  • No interrumpir a alguien hablando para hablar tu.
  • Etc

Por lo tanto, independientemente de esta distinción, lo que sí es fundamental y necesario es establecer cuáles son nuestras normas de convivencia y /o limites, así como que los niños tengan también claro cuáles son esas normas o límites que para nosotros son fundamentales que se respeten, así como una correcta Educación Emocional.

No hay que poner normas por poner. Hemos de pensar muy bien que es para nosotros importante y que no y esto va en función de nuestros valores fundamentales. Las normas que salgan de estos valores, son los que nuestros educandos han de tener muy claro y respetar.

De estos temas tratamos en nuestros cursos:

Autor
Isabel Bueno

 

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