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22
Sep

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Educación Consciente: ¿Cómo lidiar con las rabietas de nuestros hijos?

Una gran mayoría de las consultas de los padres que nos vienen a Escuela Proyecto Ser es sobre el tema de las rabietas de sus hijos.

Parece que estamos preparados, pero cuando llega el momento, a eso de los dos años (unos antes, otros más tarde) nos damos cuenta que no sabemos qué hacer con ellas… y con nosotros.

Es una etapa dura para los padres, los niños lo cuestionan todo y se oponen a todo. Los padres no entienden lo que les pasa y además creen que los niños les toman el pelo, son desobedientes o los quieren engañar. Además aquí juega en contra las falsas creencias que hay respecto a las rabietas. La mayoría de estas creencias vienen heredadas por nuestros padres y están muy instaladas y aceptadas por nuestra sociedad.

¿Qué es una rabieta?

Las rabietas no es más que el camino hacia la independencia, es el “No” y la negación ante todo, ya que con ello el niño afianza su propia identidad, diferente a la de sus padres y por ello se da el enfrentamiento. Enfrentamiento de sus propios deseos al de los padres.

¿Qué nos pasa cuando nuestros hijos empiezan con las rabietas?

1. Como ya hemos dicho anteriormente se asoman las falsas creencias que tenemos sobre las rabietas, como por ejemplo:

  • Está llamando la atención.
  • Se tiene que acostumbrar.
  • Etc

2. Se pone en marcha nuestras respuestas automáticas aprendidas en nuestra infancia. Es decir, sin saber porque y cómo, hacemos o decimos cosas que no queremos o que nos propusimos nunca hacer o decir. Como por ejemplo:

  • Darle un cachete en el culo.
  • Gritarle.
  • Amenazarle.
  • Salir con el típico: “Deja de llorar, ¡venga ya está!”

3. Afloran nuestras sombras: el niño se enfada, entra en rabieta porque quiere algo o no quiere hacer algo, etc, y en vez de ponernos en su lugar e intentar entenderlo, pues nos enfadamos y lo hacemos mucho mayor.

¿Y por qué nos enfadamos o no soportamos las rabietas de nuestro hijo?

Pues porque de pequeño nuestros padres nos dijeron que: “eso estaba mal”, “que llorar no estaba bien”, “que montar una rabieta era de niños malos”, etc., y mandamos a la sombra, nuestra rabia, nuestro enfado, nuestra expresión más primitiva de desacuerdo, de imponer nuestro Yo…

Y toda esa impotencia, todo ese dolor, todo esa rabia originaria, sale cuando nuestro hijo monta una rabieta.

Por lo que no hay más que mirar hacia dentro y ver, y observar que es lo que nos pasa con sinceridad y honestidad cuando nuestro hijo tiene una rabieta.

Al fin y al cabo la rabieta en mayor o menor medida es necesaria en la evolución del niño, otra cosa diferente es como nosotros la gestionemos y lo que nos remueva por dentro.

Esto es lo que enseñamos a nuestros alumnos en nuestros talleres y sobre todo en nuestro curso de Experto en Coaching Educativo e Inteligencia Emocional, a mirar hacia dentro, para luego poder acompañar a los niños o a otros padres y educadores a mirarse en el espejo que son nuestros hijos.

“Ningún mar en calma hizo experto a un marinero

Autor
Isabel Bueno

Comentarios (1)

  • Danieli

    Una gran verdad, que todos los padres y madre deberían leer y reflexionar…

    responder

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