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20
Abr

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La importancia de un lenguaje positivo

Para comenzar este post queremos definir lo primero qué es el lenguaje.

El lenguaje humano es la capacidad que tenemos los seres humanos para comunicarnos.  De esta manera y gracias al lenguaje podemos expresar nuestros sentimientos y pensamientos por medio de la palabra.

Desde Escuela Proyecto Ser os queremos contar la importancia del uso de un lenguaje positivo y de palabras positivas en nuestra vida. Y es que lo que decimos es un reflejo de nosotros mismos, y claro… si nos pasamos el día formulando frases negativas, esto tiene consecuencias en nuestra salud y en nuestra vida.

Por un lado hablamos del contenido. Utilizar palabras positivas, que involucren y creen buena relación nos hará mantener un lenguaje que den ganas de escuchar. Palabras como “ímpetu” o “alegría” crean una predisposición positiva a escuchar. Por el contrario, palabras como “miedo”, “nunca” o “siempre” son palabras que nos ponen en alerta.

Si eres de los que se dicen a sí mismo eso de “Es que nunca me sale nada bien” o “Siempre me sale todo mal”, estás utilizando el lenguaje de una manera negativa. Puede haber momentos en los que podemos tener algún problema de cualquier tipo, pero con el lenguaje podemos dañarnos. En vez de estas frases, hay que comunicarse con un lenguaje más positivo y más real, por ejemplo, “En ocasiones tengo fallos, pero también tengo aciertos“.

Por otro lado, a la hora de hablar no sólo tienen que ver las palabras, también las formas. Los brazos cruzados, el gesto serio, o un tono de voz grave pueden generar un cierto rechazo. Comunicarse de una manera positiva también está relacionado con la forma que tenemos de interactuar. ¿Sabes lo que es la sonrisa telefónica? Cuando cojas el teléfono, responde con una sonrisa en los labios, tu interlocutor no te está viendo, pero recibe a través de tus palabras y la entonación un mensaje mucho más positivo. Este mensaje será recibido de mejor manera y sobre todo, prestará más atención.

Por supuesto, a la hora de educar a nuestros hijos podemos ayudarnos del lenguaje positivo. Y es que las palabras positivas y afables educan de manera emocional. Los mensajes críticos pueden destruir la autoestima de nuestros hijos. Aportar seguridad, tranquilidad y confianza a través de nuestras palabras, hará que nuestros hijos intenten realizar labores complicadas. No es lo mismo que tras un intento fallido, un niño reciba un “lo has hecho fatal” que un “la próxima vez seguro que te saldrá mejor”. Son dos maneras de enfrentarse a una misma situación.

Las palabras pueden ser tanto nuestro reflejo como nuestra guía. Comunicándonos con un lenguaje positivo, haremos que nuestros sentimientos y emociones nos ayuden en el camino hacia el bienestar emocional. Utilizar un lenguaje positivo es cuestión de actitud, ¿qué te parece intentarlo?

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