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01
Dic

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Un niño que pega es un niño que no se siente amado

Un niño que pega es un niño que no se siente amado… pero con esto no queremos decir que un niño que pega no sea querido y amado por sus padres, no!

Sino que el niño no se siente amado, no percibe ese amor, o la forma de expresarle ese amor es insuficiente para el niño.

El niño está desesperado, sediento de amor, de presencia, de tiempo, de atención y la única forma que sabe cómo sacar esa emoción que sientes es así.

Ningún niño nace violento, ni colérico, ni agresivo… nacen blanditos y amorosos.

Los niños normalmente repiten el patrón de sus educadores de referencia, en la mayoría de los casos sus padres. El niño reacciona ante situaciones de la misma forma que lo ha visto anteriormente, el niño lo aprende: aprende de lo que ve y de cómo ha sido tratado.

Por otro lado, cuando somos bebes o niños en edad infantil, esperamos recibir cuidados físicos y emocionales que nos hagan sentir bien, tan bien como nos sentíamos dentro del vientre materno. Pero resulta que luego nos encontramos con gritos, o no necesariamente gritos, con carencias afectivas, por ejemplo que no nos toquen, ni nos acaricien, ni nos acunen, sino que nos dejan solos, no nos hablan con dulzura, pasamos hambre, miedo, etc. Entonces pedimos lo que necesitamos, dentro de nuestros limitados recursos, y gritamos, nos tiramos al suelo, pegamos, mordemos, escupimos, etc.

Pero esto no es todo, lo peor es la reacción del adulto, que ante eso, en vez de comprendernos, acunarnos, abrazarnos, besarnos, acariciarnos, etc. El adulto se enfada con nosotros, nos grita, nos retira la palabra, nos pone a pensar sin saber que tenemos que hacer, nos castiga, nos manda a nuestro cuarto, etc. Y la soledad es aún más fuerte y más dolorosa.

Entonces el niño aún más colérico y más desesperado afina sus habilidades y pega aun con más fuerza y de forma más inteligente, ya que sino pegamos, el vacío que sentimos nos come por dentro, por lo que al menos a través de la violencia, del grito, recibo algo de atención, de mirada…

Todo niño que pega, necesita ser abrazado…todo niño colérico, necesita el calor de alguien (normalmente su madre o su padre) que lo abrece y lo acurruque todo el tiempo que necesite, pasa saber que nunca más se va a sentir abandonado.

 

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